Revista Constantes nº 53: Editorial
Enfermería lo vió Claro.

Este primer número de CONSTANTES, correspondiente a 2002, tiene, forzosamente, que dejar constancia de la solvencia y respaldo que la enfermería cordobesa, en su abrumadora mayoría, ha deparado a este Colegio Profesional en unos momentos donde, desde las instancias oficiales y partidistas, se ha pretendido -sin éxito- socavar la trascendencia para la enfermería de contar con un colegio fuerte, representativo y aglutinante de lo que es un colectivo decidido a caminar desde la unidad y no desde el despropósito de la desunión y la disgregación de fuerzas.

Enfermería, en Córdoba como en el resto de Andalucía, se ha dado perfecta cuenta de que, sin instituciones que la respalden en primera persona, pasaría a ser un fácil objetivo para una Administración que, desde distintos puntos de vista, está empeñada en atacamos como uno de los principales soportes de la Sanidad Pública. Quizá porque les mueven intereses espúreos y economicistas para relegamos en aras a otros colectivos con menos preparación y costos.

Por lo mismo, fueron pocos quienes no han sabido ver con claridad la 'Jugada" que desde la Administración autonómica se ha pretendido, sin ningún éxito, de tratar de infringir a esta profesión una brecha de rompimiento por la que, a no dudarlo, se desangraria como colectivo tras un siglo de lucha, perseverancia y tenacidad para levantar el actual estatus de respeto y significación como uno de los pilares donde se apoya el Sistema Público de Salud.

En la confianza de que la enfenneria ha acertado a desligar las luchas intestinas de lo que es esencia y razón de ser como profesión, ajeno a los vaivenes politicos, estará, reiteramos, asegurado el futuro discurrir de una profesión que tiene, en manos de un Real Decreto otorgado por el Gobierno de la nación al Consejo General, razones para sentirse esperanzada para avanzar en todos los frentes