Revista Constantes nº 45: Editorial

El año 2000 no pudo empezar mejor para la enfermería, en general, y sin que quepan ninguna clase de distinciones. El tesón y la seguridad demostradas por el Consejo General de Enfermería a lo largo de los años se ha traducido en un dictamen de la Unión Europea en el que se insta al Reino de España a reconducir el capítulo de las horas de formación en la carrera para no incumplir la Directiva comunitaria.

Este hecho habla por sí solo, de una larga travesía del desierto cubierto con el mejor de los desenlaces posibles pese al escepticismo de muchos, los mismos que nada más conocerse la noticia procedente de Bruselas, se apresuraron a subirse al carro de la reivindicación como si hubieran estado apoyándola todos estos años atrás.

Pero la memoria no es tan flaca como algunos piensan y ahí está recompensado el esfuerzo, en solitario, de la Organización Colegial merecedor de una resolución tan aplastantemente favorable a nuestros postulados y en contraposición a la ceguera demostrada, sucesivamente, tanto por los Gobiernos socialistas como el actual regido por el Partido Popular.

Pero la vida de la profesión, felizmente, no se ha limitado a este importante escollo sino que nuestras páginas hablan de un discurrir por hechos, logros, acontecimientos, sentencias, que sufren la mayoría de parcelas que se intentan acompasar desde la Junta de Gobierno de este Colegio.

Nos queda, finalmente, la alegría de que el presidente de la Organización Colegial de Enfermería, el cordobés de Puente Genil Máximo González Jurado, haya sido reconocido como "personalidad político-sanitaria de 1999" en un detalle a que pocos puede dejar indiferente. Es, también, el triunfo de la constancia y de la razón fundamentadas: obras son amores y no promesas y demagogias.Con este talante iniciamos el primer número del año 2000, Que no es poco.