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CONFERENCIA DE LA FEDERACION DE ORGANOS REGULADORES DE ENFERMERÍA
La enfermería europea respaldará todas las acciones que realice el
Consejo General de Enfermería de cara a legalizar las acciones de
prescripción enfermera realizadas diariamente
Por parte de los presidentes de la enfermería europea ha habido total
unanimidad a la hora de desaprobar la situación actual por la que
atraviesa la enfermería española tras la aprobación de la Ley del
Medicamento.
La prescripción es una de las competencias que va a tener el perfil de
enfermería que la Unión Europea quiere implantar en todo el espacio
europeo.
Loredana Sasso, presidenta de FEPI: “el reconocimiento de la
prescripción farmacológica para los enfermeros es un asunto a tratar
desde el punto de vista del paciente, que es el centro de la asistencia
sanitaria, y debe de primar siempre frente a cualquier tipo de interés
profesional o económico”.
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Momento durante la intervención del presidente del CGE, Máximo
González Jurado. |
Catvat (Croacia). Viernes, 28 de septiembre de 2007.-
España ha adquirido un protagonismo especial
en
la III Conferencia de la Federación Europea de Profesionales de
Enfermería
(FEPI, en sus siglas en italiano) que está reuniendo en Europa a los
máximos representantes de los órganos reguladores de la profesión
enfermera de todo el continente Europeo. Por parte de los presidentes de
la enfermería europea ha habido total unanimidad a la hora de desaprobar
la situación actual por la que atraviesa la enfermería española tras la
aprobación de la Ley del Medicamento y la prohibición de todas las
acciones de prescripción farmacológica realizadas diariamente por las
enfermeras. Tal y como han señalado unánimemente los países europeos "se
trata de una situación absolutamente incomprensible, porque España es
uno de los países donde nuestra profesión está más avanzada, un ejemplo
a seguir por muchos otros países. España es un país avanzado en materia
sanitaria, no en vano ha regulado por Ley las competencias y funciones
de las profesiones sanitarias, delimitando claramente las competencias
de cada una de ellas. No podemos entender cómo, en las decisiones de la
Administración española, pueda tener mucho menos peso la seguridad y el
beneficio de los pacientes que el lobby, carente de
argumentaciones, que están llevando cabo las organizaciones más
conservadoras de médicos para evitar a toda costa el reconocimiento y
apoyo legal de aquello que luego ellos permiten que ocurra diariamente
en centros de salud y hospitales. ¿Cómo explicar que una enfermera
española pueda hacer en el Reino Unido, de forma eficaz y eficiente, lo
que no le es permitido realizar en su propio país?".
Esta mañana ha intervenido Mary Gobbi, coordinadora del proyecto Tunning
y profesora de la Universidad de Southampton. Se trata de un proyecto
oficial que se está desarrollando desde la Unión Europea para determinar
cuál debe ser el perfil y las competencias comunes de las enfermeras en
toda Europa, de cara a garantizar que la seguridad de los pacientes y la
calidad de los sistemas sanitarios sea la misma en todos los países
comunitarios. Mary Gobbi ha participado también en el debate sobre la
prescripción enfermera asegurando que esta competencia está recogida en
el perfil profesional que los participantes del proyecto Tunning han
llevado a cabo. “La prescripción farmacológica es ya parte del perfil de
enfermeras europeas y por tanto se ha introducido en el perfil
desarrollado por la Unión Europea”. En este sentido la experta destacó
que “resulta del todo incomprensible que un gobierno desarrolle una ley
que prohíba dicha competencia, se trata de regular a contracorriente del
resto de los países. Además, tratándose de algo que las enfermeras
españolas ya están haciendo –no olvidemos que la enfermería española es
de las más avanzadas de Europa– la situación es todavía más
incoherente”.
Para Mary Gobbi, al margen de España, donde la situación generada por el
gobierno resulta todavía más incoherente que en ningún otro caso,
resulta imprescindible que los gobiernos se centren en las necesidades
de los ciudadanos y no en las pretensiones de los profesionales, “no hay
ninguna duda de que la tendencia de la enfermería europea pasa por la
prescripción farmacológica”. “Los países más avanzados –y España es uno
de ellos en materia de educación y práctica enfermera- ya la han
implantado, y los resultados son claramente positivos para el paciente,
mejorando su seguridad y aumentando considerablemente la calidad de las
prestaciones sanitarias. Los pacientes están absolutamente satisfechos
con el cambio, los efectos secundarios se han reducido gracias al
seguimiento más exhaustivo y cercano de los enfermeros y, hasta los
médicos, en un primer momento contrarios a la medida, han acabado
reconociendo que la decisión fue acertada y que ellos también mejoran su
prestación sanitaria. Por todo ello, no es coherente ni comprensible
que haya países donde las enfermeras prescriban y otros en los que no
puedan hacerlo porque lo tengan prohibido”.
Por su parte, la presidenta de FEPI, Loredana Sasso, ha mostrado su
apoyo a España asegurando que “el reconocimiento de la prescripción
farmacológica para los enfermeros debe ser un asunto a tratar desde el
punto de vista del paciente, que es el centro de la asistencia sanitaria
y debe de primar siempre frente a cualquier tipo de interés profesional
o económico. El gobierno Español debe posicionarse al lado del
ciudadano”. En este sentido, matizó que “no debe ser considerada una
guerra entre dos profesiones, los médicos y los enfermeros, porque no se
trata de eso. Se trata de poder dar al ciudadano una atención sanitaria
mejor, un objetivo ya manifestado por la enfermería, mediante la
prescripción de una tipología controlada y segura de fármacos”. Para la
presidenta de los enfermeros europeos, “no se trata de improvisar una
serie de competencias para la enfermería de un día para otro, sino de
seguir un proceso de evolución de la profesión, pero en beneficio
siempre del paciente”. |