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Las instituciones nacionales que representan a las 240.000
enfermeras y a los cerca de 5 millones de personas con
diabetes trabajarán juntas para velar por la calidad de la
asistencia sanitaria y la seguridad de los pacientes
Un
estudio elaborado por el CGE y la Federación de Diabéticos
Españoles demuestra las importantes diferencias
asistenciales que sufren estos pacientes en el SNS
Los diabéticos registran una media de 66 pinchazos de
insulina al mes. Sin embargo, tan sólo Canarias, Murcia y
Valencia entregan las agujas necesarias para cubrirlos; el
resto de comunidades autónomas se quedan cortas en la
dispensación obligando a los pacientes a reutilizar las que
tienen, con los problemas de salud que esto pueda llegar a
suponer.
El estudio establece también que sólo cinco centros de
atención primaria de cada diez dispensan lancetas a sus
pacientes y que, en el criterio para la dispensación de
tiras reactivas, existe una gran diversidad: Andalucía,
Canarias, Galicia y Valencia las dispensan a través de
recetas en farmacias y el resto de comunidades,
exclusivamente en el centro sanitario.
Redacción Madrid, 18 de enero de 2011.
– El pasado 12 de enero se celebró en Madrid una rueda
prensa en la que intervinieron Máximo González Jurado,
presidente del Consejo General de Enfermería, y Ángel
Cabrera Hidalgo, presidente de la Federación de Diabéticos
Españoles (FEDE). Durante el acto ambas instituciones
presentaron un estudio científico realizado en los últimos
seis meses por el Observatorio Sanitario del Consejo General
de Enfermería, así como dos guías de buenas prácticas
desarrolladas por algunos de los mayores expertos españoles
en este campo asistencial –coordinados por el Consejo
General de Enfermería– y validadas por FEDE. La primera de
ellas está dirigida a los profesionales sanitarios y la
segunda, a los propios pacientes con diabetes.
Nuevas guías de diabetes
La diabetes es una enfermedad crónica y su evolución
depende, en gran medida, de las decisiones y el estilo de
vida que adopte el paciente. Para profundizar en el
conocimiento de esta enfermedad, tanto de los propios
pacientes como de los profesionales sanitarios, el Consejo
General de Enfermería, con la colaboración y validación de
la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE), ha elaborado
sendos documentos sobre esta patología:
Guía rápida y recomendaciones al paciente con diabetes
mellitus
con un lenguaje cercano, responde a las principales dudas
que le pueden surgir a cualquier paciente que acaba de ser
diagnosticado con diabetes. Se repasa en qué consiste esta
enfermedad, los tipos de diabetes que existen, sus síntomas,
qué se puede esperar una vez diagnosticado, los objetivos
del control de la glucosa, las complicaciones más
frecuentes, los fármacos, etc. También se dan consejos
generales sobre alimentación y ejercicio físico. La
Organización Colegial de Enfermería ha previsto facilitar
esta guía a los propios pacientes, tanto desde la Federación
de Diabéticos Españoles, como a través de las propias
consultas de enfermería. Para ello, se van a editar 50.000
ejemplares. También estará disponible en Internet, en la
página web del Consejo General de Enfermería (http://www.enfermundi.com),
y en la web de la FEDE (http://www.fedesp.es).
Protocolo de atención de enfermería al paciente diabético
pretende instaurar un protocolo de atención para las
prácticas de diagnóstico, seguimiento y prevención del
paciente diabético. De esta forma, se busca facilitar la
atención primaria y especializada para el tratamiento y
seguimiento de las personas diagnosticadas de diabetes;
potenciar el diagnóstico precoz, con la oportuna
intervención de enfermería; y, reducir la morbilidad y
mortalidad por la presencia de complicaciones crónicas
secundarias asociadas a la diabetes mellitus. Como su propio
nombre indica, está dirigida específicamente a los
profesionales de enfermería y en él se incluyen los aspectos
generales de la enfermedad; la intervención que realiza la
profesión en materia de diabetes, con la valoración y los
diagnósticos de enfermería; así como el tratamiento, control
y seguimiento del paciente diabético. Sin olvidar la
herramienta fundamental para el control de la enfermedad: la
educación para la salud.
Estudio sobre recursos sanitarios
El estudio presentado a los medios, elaborado por el
Observatorio Sanitario del Consejo General de Enfermería, se
ha desarrollado con metodología científica. Se trata de una
investigación realizada en todo el territorio nacional por
la consultora Análisis e Investigación que ha recogido
información y datos en cada una de las 17 comunidades
autónomas españolas. Todo ello de acuerdo con la Norma ISO
20252 y el Código de Conducta CCI / ESOMAR y presenta un
margen de error de ± 3,44%
Dispensación de agujas
Lugar y modo de dispensación:
El estudio pone de manifiesto que la media de pacientes
diabéticos por centro de atención primaria a los que se les
dispensa material para la diabetes es de 223. Si bien, llama
especialmente la atención que en un 42,8% de los centros de
salud se desconoce el número de pacientes registrados. Por
su parte, el 58,6% de los centros de atención primaria
dispensa material para la diabetes mediante cita con las/os
enfermeras/os, frente 41,4% que realiza la dispensación en
las salas de enfermería en un horario determinado.
Las diferencias entre comunidades autónomas comienzan a
detectarse ya en las horas dedicadas a la dispensación de
agujas. De esta manera, nos encontramos con que Navarra,
Baleares y Cataluña son las que más tiempo al día dedican a
esta dispensación con 7 horas, 6´67 h y 6´01 h
respectivamente; mientras que Extremadura, La Rioja o Murcia
apenas llegan a las tres horas: 2´50 h, 2´56 h y 3´25 h. Una
horquilla de tiempo muy difícil de compatibilizar con los
horarios laborales.
Agujas necesarias vs agujas dispensadas:
Los enfermeros que trabajan en los centros de salud con los
diabéticos cifran en 2,20 de media, el número de pinchazos
que un diabético se suministra al día, lo que supone una
media de 66 pinchazos mensuales de insulina. Sin embargo,
tan sólo Canarias (con 78,97 agujas dispensadas al mes),
Murcia (72,88) y Valencia (72,87) llegan a cubrir las 66
agujas necesarias. El resto se queda corto en la
dispensación obligando a los diabéticos a reutilizar las que
tienen, con los problemas de salud que esto pueda llegar a
suponer. Las comunidades autómonas que menos agujas
dispensan son: Cantabria (17,56), Cataluña (20,87), País
Vasco (29,64) y Navarra (47,41).
En cuanto a la existencia de protocolos de dispensación de
agujas, cabe señalar que poco menos de la mitad de los
centros dispone de ellos (un 49% del total) y que en todos
los casos han sido establecidos por los propios centros, no
habiendo un criterio autonómico general en ninguno de ellos.
Hay que destacar que el estudio ha detectado que en aquellos
donde si existen tales protocolos se dispensan menos agujas
de las necesarias, tendiendo, por tanto, a incrementar la
reutilización.
En este sentido, cabe señalar que la reutilización de las
agujas supone un riesgo para la salud de cualquier paciente
que incurra en este tipo de prácticas. Una vez se utiliza
una jeringuilla o una aguja, aparte de perder la
esterilidad, sus puntas pueden deteriorarse después de la
inyección. Aunque el daño no pueda percibirse a simple
vista, sí se produce, pudiendo empeorar cada vez que se
vuelva a usar la aguja:
·
La punta de las agujas que se reúsan se vuelven frágiles y
pueden romperse dentro de la piel.
·
Una aguja que se reutiliza no penetra la piel tan fácilmente
como una nueva y puede causar dolor, sangrado y hematoma.
·
Diversos estudios científicos demuestran que existe una
relación entre la reutilización de las agujas y la aparición
de lipodristrofias en el sitio de inyección.
En este sentido, cabe recordar la declaración conjunta de la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación
Internacional de Diabetes (FID) sobre el uso de agujas y
jeringas para la administración de insulina en la que se
afirma lo siguiente:
1.
La reutilización de jeringas y agujas desechables de
un solo uso representa para el paciente diabético un alto
riesgo de infección.
2.
La jeringa desechable y la aguja para un solo uso
presentan el mínimo riesgo de transmisión por vía sanguínea
de microorganismos patógenos.
3.
La dispensación de recipientes resistentes a los
pinchazos para recoger y eliminar jeringas y agujas
desechables usadas, así como otro material de inyección,
reducen el riesgo de los propios pacientes y de su entorno,
así como del público en general.
4.
La OMS desaconseja la reutilización y se reafirma en
una política consistente en suministrar jeringas y agujas
autodestruibles.
A)
Dispensación de lancetas
Respecto a la dispensación de lancetas, cabe señalar que, en
la media nacional, tan sólo cinco centros de atención
primaria de cada diez dispensan lancetas. Sin embargo, si
nos centramos en las propias comunidades autónomas veremos
que Baleares (10%), Aragón (15,2%) Murcia (15,2%) y Castilla
y León (17,8%) es donde se ha detectado un menor número de
centros de salud que dispensen lancetas. Por el lado
contrario, existen otras comunidades autónomas con un gran
número de centros de salud que dispensan lancetas: Asturias
(100%), Cantabria (100%), País Vasco (97%) y Castilla-La
Mancha (94%).
En cuanto al número de lancetas dispensadas, sucede una
situación similar a la de las agujas. Los profesionales
estiman que es necesaria una media de 67 pruebas al mes; sin
embargo se produce un déficit en el número de lancetas
entregadas a los pacientes, haciendo necesaria su
reutilización. Las comunidades donde mayor déficit se
produce son: Baleares (-44), La Rioja (-43), Cantabria (-39)
y Cataluña (-38,6).
B)
Dispensación de tiras reactivas
En el caso de las tiras reactivas, existe una gran
diversidad en cuanto al criterio de entrega. Así,
aproximadamente, seis de cada diez centros de atención
primaria entregan tiras directamente, mientras que el resto
realiza la entrega mediante recetas para su dispensación en
la farmacia. Asimismo, cabe señalar que en un 31% de los
centros que dispensan tiras reactivas se requiere visado,
mientras que en el 69% restante no. En cuanto a las
comunidades autónomas, las que dispensan las tiras reactivas
a través de recetas en farmacias son Andalucía, Canarias,
Galicia y Valencia, mientras que el resto las dispensa
exclusivamente en el centro sanitario.
Respecto al número de tiras reactivas entregadas cada mes,
volvemos a encontrarnos una gran diversidad, puesto que no
encontramos con grandes diferencias. Las comunidades
autónomas que mayor numero de tiras reactivas entregan son:
Murcia (94,5), Cataluña (80,4) Asturias (68,4) y Castilla y
León (66); mientras que las que menos dan son Galicia (50),
Canarias (50), Andalucía (50) y Aragón (54).
C)
Dispensación de contenedores para la recogida del
material
El estudio también ha analizado la entrega de contenedores
para que los diabéticos puedan deshacerse de las agujas sin
riesgo de pinchazo. Cabe señalar que tan sólo 43,6% de los
centros de atención primaria entregan contenedores para la
recogida de material. Además, se ha contrastado que esta
entrega se hace de forma esporádica y puntual entre algunos
pacientes que mayoritariamente son usuarios de jeringuillas.
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