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I CUMBRE
EUROPEA DE BIOSEGURIDAD
Se constituye en Madrid la Red Europea de Bioseguridad para
velar por la correcta implementación de los dispositivos
clínicos antipinchazos accidentales en toda Europa
El
primer gran objetivo de esta red virtual será garantizar la
adecuada transposición de la directiva para la prevención de
las lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes
en el sector hospitalario y sanitario a la legislación
interna de todos los países de la Unión Europea.
El
Consejo General de Enfermería propone la creación del
Observatorio Europeo de Bioseguridad dentro de la propia
red, para dar apoyo y respaldo a la Comisión Europea en su
análisis del cumplimiento de la directiva.
Redacción CGE Madrid, 4 de junio de 2010.- Ayer se clausuró
en Madrid la I Cumbre de Bioseguridad que ha reunido, en la
sede del Consejo General de Enfermería, a expertos de toda
Europa en materia de bioseguridad para analizar en
profundidad la directiva europea para la prevención de las
lesiones causadas por instrumentos cortantes y punzantes en
el sector hospitalario y sanitario. Esta cumbre, en la que
ha estado presente el Colegio de Enfermería de Cádiz a
través de su presidente, Rafael Campos, ha
coincidido con la publicación reciente, 1 de junio, en el
Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), de esta nueva
directiva europea, impulsada desde España y procedente de la
Comisión Europea, que obliga a todos los países a implantar
material de bioseguridad en sus sistemas sanitarios. Se
trata de material punzante, como lancetas, jeringuillas,
vías intravenosas, etc. que contiene un mecanismo que anula
la aguja inmediatamente después de su uso y que evita, en
más del 80%, el riesgo de pinchazos accidentales.
Para conmemorar el gran avance que supone esta legislación
para la seguridad de los profesionales y para la asistencia
a los pacientes se ha instaurado el 1 de junio como Día
Europeo de la Bioseguridad, fecha que coincide tanto con la
publicación en el DOUE de esta nueva normativa, como con la
celebración de esta primera cumbre internacional. Como
recordaba Máximo González Jurado, presidente del Consejo
General de Enfermería, “deberían ser 365 días de
bioseguridad, pero tenemos que empezar por alguno”. De tal
forma que, el próximo 1 de junio de 2011 se celebrará este
primer día europeo, junto con la II Cumbre Europea de
Bioseguridad, que tendrá lugar en la ciudad belga de
Lovaina.
Red
Europea de Bioseguridad
Tal y como ha recordado el presidente de los 250.000
enfermeros que trabajan en España, en su discurso de
clausura, con la aprobación y publicación de esta directiva
“solo se ha cumplido el primer objetivo: que se exija
legalmente la obligatoriedad de los dispositivos de
bioseguridad. Se abre así un largo camino, que exigirá el
esfuerzo y colaboración de todos, para que esta directiva se
trasponga al ordenamiento interno de todos los miembros de
la Unión Europea y se aplique de forma efectiva en todos los
países”.
Por ello, y para contar con la colaboración internacional,
se ha instaurado una Red Europea de Bioseguridad, como
vehículo de intercambio de información “abierta y disponible
para todos”. Su primer objetivo “será garantizar la adecuada
trasposición de la directiva y su aplicación efectiva en
todos los países, de tal forma que los más avanzados en
materia de bioseguridad, como el Reino Unido o España,
puedan ser tomados como ejemplo de buenas prácticas para
otros países y, entre todos, lograr que los dispositivos de
bioseguridad sean una realidad en los sistemas sanitarios,
públicos y privados, de toda Europa”.
Observatorio Europeo de Bioseguridad
Como complemento a esta red europea virtual, que nace con un
claro espíritu colaborativo y participativo, desde el
Consejo General de Enfermería se ha propuesto la creación de
un Observatorio Europeo de Bioseguridad que se encargaría de
ayudar tanto a la trasposición interna de la directiva al
derecho interno de cada país, como a su implementación
práctica, con políticas de información y concienciación,
tanto de las autoridades políticas como de los propios
responsables sanitarios. Este observatorio también se
encargaría de establecer estándares básicos de seguridad y
calidad, a través de la elaboración de guías de buenas
prácticas, así como de la homologación tanto de los
conceptos como de los propios dispositivos de bioseguridad.
Este organismo también sería el encargado de elaborar tanto
un repositorio informativo, con la situación actual de cada
estado miembro de la Unión Europea, como un repositorio
científico, que sirva para justificar la necesidad de la
bioseguridad desde la experiencia vivida por otros países
que ya han implantado estas medidas. Lo que también
contribuirá a dar apoyo y respaldo a la Comisión Europea en
su análisis del cumplimiento de la directiva. Finalmente,
también trabajará para que en la futura directiva de
cualificaciones profesionales, actualmente en fase de
debate, se incluya la bioseguridad dentro del curricula
universitario de enfermería.
Los
pinchazos en cifras
En nuestro país se declaran una media anual de 30.000
accidentes percutáneos (pinchazos accidentales) que
conllevan riesgo de transmisión de infecciones vía hemática.
Sin embargo, la infradeclaración de estas exposiciones está
estimada en un 60%, por lo que los accidentes reales
ascenderían a muchos más casos. El presidente del Consejo
General de Enfermería recordó que, de entre todos los
accidentes registrados, la enfermería declara el 46,3% de
los accidentes percutáneos. También puso de manifiesto que,
de cada 100 exposiciones accidentales declaradas de
profesionales sanitarios, 1 de cada 10 se expone al contagio
con el virus de la hepatitis C, 1 de cada 20 se expone al
contagio con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) —con
el riesgo de contraer el sida— y 1 de cada 50 se expone al
contagio con el virus de la hepatitis B. Esta situación se
ve agravada, además, porque el estrés ocasionado por
factores laborales también incrementa las posibilidades de
accidentes por inoculaciones.
Para González Jurado, tal y como indican los estudios
realizados por los expertos del Consejo General de
Enfermería, “la aplicación con carácter general de las
medidas preventivas para evitar este tipo de accidentes
supondría la reducción de los riesgos en un 85%, y un ahorro
para el sistema sanitario en torno al 73% frente a los
costes derivados de los pinchazos sufridos de forma
accidental por el personal sanitario”.
La intensa campaña a favor de los dispositivos de
bioseguridad llevada a cabo desde el Consejo General de
Enfermería de España ha permitido que ya sean cinco las
comunidades autónomas que han aprobado una norma en la que
implantan, de forma obligatoria, este tipo de dispositivos
en la sanidad pública que gestionan. Dichas autonomías son,
por orden cronológico de aprobación de la norma: Madrid,
Castilla-La Mancha, Baleares, Galicia y Navarra. Se da así
la circunstancia de que los enfermeros que trabajan en los
sistemas sanitarios de estos territorios lo hacen con
seguridad casi absoluta, mientras que los que prestan su
asistencia en alguna de las 12 comunidades restantes deben
exponerse cada día al riesgo de pinchazo accidental.
Nueva
Normativa sobre Bioseguridad ->

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